En su nuevo documental Mothers Without Borders, Eve Simonet ofrece una mirada sensible y comprometida sobre la maternidad contemporánea, construida a partir de voces potentes, amistades inquebrantables y una solidaridad que cruza fronteras. Italia es uno de los cuatro países europeos en los que se detiene esta investigación.
“Recuerdo muy bien nuestra llegada a Italia. No era un rodaje más. Sentimos desde el principio un clima político denso, casi opresivo. Había algo pesado en el ambiente, un contexto que se colaba incluso en las conversaciones más íntimas”, recuerda Eve Simonet.
Documentar Mothers Without Borders en Italia no consiste solo en recoger historias de madres. Es también retratar una democracia bajo presión a través de realidades muy concretas: certificados de nacimiento, derechos familiares, cuerpos maternos y el regreso al trabajo tras el parto, que para muchas mujeres sigue siendo especialmente difícil.
Mothers Without Borders: de lo personal a lo político
Mothers Without Borders nace de una conversación entre Eve Simonet y Sarah. Una conversación entre mujeres que, con el tiempo, se convirtieron en amigas, aliadas y compañeras de lucha. De ese intercambio inicial surgió una investigación claramente política.
“Muy pronto entendimos que la maternidad nunca es solo una cuestión privada. Es un hecho profundamente social, un reflejo muy directo del estado de nuestras sociedades.”
Eve, madre soltera, lesbiana y activista por los derechos de la infancia, ha vivido en primera persona formas de discriminación vinculadas a la maternidad. Sarah, que desea ser madre, se pregunta hasta qué punto los sistemas actuales acompañan realmente a las mujeres o, por el contrario, las idealizan mientras las dejan solas ante muchas cargas.
En Italia, esta realidad se volvió imposible de ignorar.
La familia se celebra… siempre que encaje en la norma
La Italia que recorren Eve y Sarah es un país vibrante, profundamente unido a la idea de familia como institución central.
"Pero esta centralidad de la familia, tal y como la define hoy el Gobierno de Giorgia Meloni, dista mucho de ser inclusiva. Es normativa, excluyente y peligrosamente retrógrada. La maternidad se instrumentaliza. Se celebra siempre y cuando se mantenga heterosexual, conyugal y sumisa. En el momento en que se sale de ese marco, se vuelve sospechosa, incluso ilegítima"
Durante el rodaje, el equipo percibió una violencia silenciosa pero estructural: administrativa, jurídica y simbólica. Es una carga que pesa mucho sobre las madres queer, las madres solteras y las mujeres en situación de vulnerabilidad económica. Rara vez aparece en los titulares, pero condiciona la vida cotidiana, y la película la saca a la luz.
Maternidad lésbica y amenaza de borrado
En Génova, el equipo conoce a Rosy Di Carlo, escritora y madre lesbiana.
Rosy Habla de la maternidad y de su vida cotidiana, marcada por una homofobia tanto sutil como manifiesta, con una honestidad cautivadora. Junto a ella, abordamos lo que tantas veces se calla: la soledad, la culpa, la persistente sensación de fracaso que se impone a las madres en una sociedad que les exige todo y les ofrece muy poco apoyo real.
En la película, Rosy explica cómo la maternidad en Italia sigue siendo profundamente patriarcal. Cuando nació su hijo, temió que no le permitieran verlo en la unidad de cuidados neonatales, porque, a ojos del Estado, al no ser la madre biológica, se la consideraba una desconocida. En 2025, la ley cambió por fin para reconocer a ambas madres de los niños nacidos en estas familias arcoíris (o Rainbow family).
Maternidad y trabajo: lo que revelan los datos
En Milán, Donata Columbro, periodista y defensora de la transparencia de los datos, arroja luz sobre lo que revelan las estadísticas... y lo que ocultan.
Nos mostró cómo se minimizan sistemáticamente las desigualdades estructurales que afectan al trabajo de las mujeres, especialmente al de las madres. Las madres italianas trabajan más, ganan menos, interrumpen sus carreras con mayor frecuencia y asumen el coste de políticas públicas que siguen apoyándose en gran medida en la familia como variable de ajuste: una familia imaginada como gratuita, siempre disponible y femenina.
Una cifra clave: casi una de cada cinco mujeres italianas deja su trabajo tras tener su primer hijo.
Construir una familia de otra manera… pero en la sombra
Uno de los encuentros más impactantes del documental es el de Valentina Bagnara y Daniela Ghiotto, una pareja de mujeres que cría a su hija pequeña de dos años en Vicenza.
O, mejor dicho, la crían juntas en la realidad, pero no siempre ante la ley. Pueden criar juntas en la práctica, pero no siempre han sido reconocidas juntas en la ley. Desde que el Gobierno de Meloni llegó al poder, el reconocimiento de las familias homoparentales ha retrocedido drásticamente. A algunas madres se les han cuestionado sus vínculos legales con sus hijos. Certificados modificados, anulados o revisados; madres borradas de documentos oficiales; familias obligadas a demostrar una y otra vez su legitimidad.
Filmarlas significaba capturar un doloroso absurdo: amar, criar y cuidar a un niño, pero teniendo que demostrar constantemente la propia legitimidad. Para estas familias, la lucha no es teórica. Es cotidiana y se desarrolla en colegios, hospitales y oficinas administrativas.
Salir del modelo de familia tradicional
El equipo también conoce a Marika Coppolella, madre soltera por elección.
Marika se ha convertido, casi sin quererlo, en un referente para muchas mujeres italianas que desean ser madres optando por concebir mediante donación de esperma en el extranjero.
Su recorrido pone de relieve otra dimensión de la maternidad italiana contemporánea: la de las mujeres que deciden deliberadamente salirse del modelo tradicional de pareja, pero que aun así se enfrentan a una legislación rígida y a un profundo estigma social.
"Ser madre soltera en Italia sigue viéndose con demasiada frecuencia como una anomalía, un fracaso, incluso una amenaza para el orden establecido."
Historias distintas, una misma realidad
A lo largo de todos estos encuentros aparece un mismo patrón: un Estado que regula, normaliza y decide qué formas de maternidad merecen protección y cuáles quedan expuestas a la inseguridad o al borrado.
“La maternidad se convierte en una cuestión ideológica central, al servicio de un proyecto político conservador y nacionalista que instrumentaliza a las mujeres mientras las mantiene en una precariedad estructural.”
A través de Mothers Without Borders, Eve Simonet recorre cuatro países europeos no para compararlos de forma simplista, sino para amplificar la voz de las madres, con los el apoyo de los equipos locales de Mustela.
“Lo que está ocurriendo en Italia resuena con lo que filmamos en Polonia, con lo que observamos en Francia y con los puntos ciegos que persisten incluso en países como España. En todas partes surge la misma pregunta: ¿quién tiene derecho a formar una familia, quién carga con el peso de los cuidados y en qué condiciones?”
Esta colaboración pone de relieve algo esencial: la necesidad de construir alianzas para hacer visibles estas realidades. Porque contar estas historias no es solo hacer cine: es formar parte de una lucha cultural más amplia.
Convertir la maternidad en una palanca de emancipación colectiva
“Como madre, cineasta, activista y ciudadana europea, este rodaje me afectó profundamente. Me recordó hasta qué punto la maternidad es política y hasta qué punto lo que una sociedad hace con sus madres dice mucho de lo que hace con su democracia. En Italia, como en otros lugares, las mujeres suelen ser las primeras en sufrir el impacto de los giros autoritarios. Y los niños heredan las consecuencias”
Mothers Without Borders nace de la amistad, pero se forjó a partir de la ira, la lucidez y la esperanza. Italia nos ofreció un espejo brutal, pero necesario:
"Un continente en una encrucijada, donde la maternidad puede convertirse en una herramienta de control o en una palanca para la emancipación colectiva. Pero solo si nos atrevemos a afrontar la realidad y a dar voz a quienes están destinados a ser silenciados. Por eso rodamos. Y es junto a ellos con quienes continuamos la lucha".
Puedes ver el documental Mothers Without Borders en on.suzane.