En su nuevo documental Mothers Without Borders, Eve Simonet ofrece una exploración sensible y comprometida de la maternidad contemporánea, sostenida por voces poderosas, amistades indestructibles y una solidaridad sin fronteras. Entre los cuatro países europeos en los que llevó a cabo su investigación se encuentra España.
«Después de Italia y Polonia, rodar Mothers Without Borders en España fue a la vez apaciguador y estimulante desde el punto de vista intelectual. Aquí, la maternidad no está fuera del ámbito político. Se debate, se legisla y se considera una cuestión colectiva. Y, sin embargo, incluso en este país que a menudo se presenta como un ejemplo, no todo está resuelto. España nos obligó a afinar nuestra mirada, a profundizar en el análisis y a ir más allá de una división simplista entre países “avanzados” y “rezagados”», explica Eve.
Entre nuevas políticas progresistas de apoyo a la crianza y el desafío persistente de conciliar la vida profesional y familiar, Eve comparte sus observaciones, amplificando siempre las voces de las madres.
Una maternidad visible y, por tanto, política
En España, el ambiente es diferente: más abierto. Las conversaciones fluyen con mayor libertad. Las mujeres saben que la ley puede ser una herramienta (aunque imperfecta, aunque insuficiente). Aquí, la maternidad forma parte de debates más amplios sobre el trabajo, la igualdad y el reparto de responsabilidades. Eso no significa que sea fácil ni llevadera, pero es visible, y según Eve, esa visibilidad lo cambia todo.
En Mothers Without Borders, España representa una posibilidad:
«La de un Estado que intenta, a través de las políticas públicas, reducir las desigualdades parentales», explica Eve.
En 2025 se instauró un permiso de paternidad igualitario y obligatorio de 16 semanas, remunerado al 100 %. Al mismo tiempo, se han producido avances en los derechos reproductivos y en el reconocimiento más amplio de la diversidad familiar.
«Todo esto tiene un impacto real en la vida cotidiana. Pero lo que queríamos captar no era un modelo perfecto, sino una dinámica. Un movimiento. Y también sus límites», añade Eve.
Conciliar maternidad y trabajo: entre el progreso legal y las realidades cotidianas
Para dar voz a las madres y a las mujeres, Eve Simonet habló con personas de perfiles muy diversos: activistas, profesionales de la salud materna, y académicas. Descubre sus historias y puntos de vista.
Reivindicar una mejor conciliación
En España, Laura Baena, fundadora de la asociación Yo No Renuncio, lleva años defendiendo una mejor conciliación para las madres.
«Con ella hablamos de lo que realmente significa “no renunciar” en una sociedad aún profundamente marcada por expectativas centradas en la productividad. Incluso cuando las leyes evolucionan, las normas sociales tardan en ponerse al día», explica Eve.
En 2025, las madres siguen asumiendo la mayor parte de la carga mental, la organización del hogar y los ajustes profesionales. En Mothers Without Borders, Laura explica cómo, en España, las mujeres todavía se ven forzadas con demasiada frecuencia a elegir entre su carrera profesional y la maternidad, a pesar de un marco legal más protector que en muchos otros países.
Hacia prácticas de cuidado más respetuosas
A lo largo de su investigación, la directora también se reunió con Eva Vela Martínez, matrona que defiende un enfoque más humano del cuidado y del parto.
«Con ella hablamos de respeto, consentimiento y continuidad asistencial. España ha realizado avances importantes en el reconocimiento de la violencia obstétrica, pero Eva nos recuerda que el cambio no puede decretarse únicamente por ley. Se produce en las prácticas, en la formación y en las relaciones de poder dentro de los hospitales. Incluso en sistemas más atentos, el cuerpo de las mujeres sigue siendo un campo de batalla», resume Eve.
El permiso de paternidad como palanca de cambio
Con Jenifer Ruiz Valenzuela, economista y profesora de la Universidad de Barcelona, Eve analizó los efectos muy concretos del permiso de paternidad igualitario. Desde 2025, los padres en España tienen derecho al mismo permiso que las madres: 16 semanas, totalmente remuneradas, una realidad muy distinta a la de los padres franceses, que disponen de 28 días, de los cuales solo 7 son obligatorios.
Y esto está transformando profundamente las dinámicas familiares. En su entrevista, Jenifer explica cómo esta medida ha favorecido un reparto más equilibrado del trabajo doméstico y de los cuidados, al tiempo que subraya sus límites si no va acompañada de transformaciones más amplias en el mundo laboral.
«La igualdad parental no puede existir en un sistema que valora por encima de todo la disponibilidad constante y el rendimiento», nos recuerda Eve.
Desigualdades persistentes
Por último, María José González, socióloga e investigadora de la Universidad Pompeu Fabra, especializada en políticas familiares y trabajo doméstico, aporta una profundidad analítica esencial a Mothers Without Borders. Muestra cómo, incluso en un país más avanzado, las desigualdades persisten de forma silenciosa:
«El trabajo doméstico sigue recayendo abrumadoramente en las mujeres. Las madres continúan pagando un precio económico duradero. Las políticas públicas, por muy progresistas que sean, no bastan por sí solas para deshacer siglos de socialización de género», señala Eve.
Un laboratorio de la parentalidad
Lo que revela la investigación de Eve Simonet en España es que las leyes importan. Amplían las posibilidades. Crean aperturas. Pero no son suficientes.
«Sin una transformación cultural profunda, sin una redistribución real del poder y del tiempo, las madres seguirán cargando con la mayor parte del peso», explica Eve.
En Mothers Without Borders, España no se presenta como una utopía parental. Es un laboratorio: un lugar donde observar lo que funciona, lo que resiste y lo que sigue chocando con estructuras profundamente arraigadas. También plantea una pregunta crucial: ¿qué ocurre cuando un Estado decide invertir políticamente en la parentalidad? ¿Qué sucede cuando reconoce que el nacimiento, el cuidado y la educación no son asuntos privados, sino grandes cuestiones democráticas?
Apoyar la parentalidad: hacia otro camino posible
«Como madre y como cineasta, rodar en España me dio impulso. No porque todo esté resuelto, sino porque demuestra que otro camino es posible. No hay nada natural en el agotamiento de las madres. Ni nada inevitable en su aislamiento. Lo que existe en España podría existir en otros lugares… si hay voluntad política», afirma Eve.
En la película, España actúa como contrapunto: desafía el fatalismo. Nos recuerda que los retrocesos no son inevitables y que el progreso es el resultado de luchas largas, colectivas y feministas.
«Lo que filmamos allí no es un punto de llegada, sino un paso adelante», comparte la directora.
Mothers Without Borders es una película que visibiliza las voces de las madres, pero también las decisiones que toman las sociedades. España demuestra que, cuando esas decisiones se orientan hacia la igualdad —aunque sea de forma imperfecta—, ya transforman vidas. Y esa transformación, por frágil que sea, merece ser vista, comprendida y defendida.
«Rodar en España fue capturar una promesa. Ahora nos toca a nosotras mantenerla viva», concluye Eve.
Descubre el documental de Mothers Without Borders en on.suzane.